La Basílica de Santa María la Mayor en Roma tiene su origen en un prodigio mariano ocurrido en el año 352, durante el pontificado del Papa Liberio. Según la tradición recogida en fuentes medievales, un patricio romano llamado Juan y su esposa, matrimonio piadoso y acaudalado pero sin hijos, deseaban legar su fortuna a la Santísima Virgen María. Oraron fervientemente pidiendo a la Madre de Dios que les indicara cómo emplear sus bienes en su honor. En la noche del 4 al 5 de agosto del año 352, en pleno verano romano, la Virgen María se apareció simultáneamente al patricio Juan y a su esposa, y también al Papa Liberio, comunicándoles que debían construir una iglesia en el lugar donde encontrarían nieve al amanecer. A la mañana siguiente, el 5 de agosto, la colina del Esquilino amaneció cubierta de una capa de nieve fresca en plena canícula estival, un fenómeno meteorológicamente imposible en Roma durante el mes más caluroso del año. El Papa Liberio acudió al lugar en procesión solemne y trazó personalmente sobre la nieve el perímetro de la futura basílica. La iglesia fue construida con la generosa dotación del patricio Juan y recibió el nombre de Basílica Liberiana en honor al papa, aunque pronto fue conocida popularmente como Santa María de las Nieves o Santa María la Mayor. La basílica actual, reconstruida y ampliada significativamente bajo el Papa Sixto III entre 432 y 440, tras el Concilio de Éfeso de 431 que proclamó a María como Theotokos (Madre de Dios), es la iglesia mariana más grande e importante de Roma y una de las cuatro basílicas papales mayores. Es la única iglesia de Roma que conserva la estructura paleocristiana de su nave central con columnas jónicas originales del siglo V. El milagro de la nieve se conmemora cada 5 de agosto con la fiesta de la Dedicación de Santa María la Mayor, durante la cual se dejan caer pétalos blancos de dalia desde el techo de la basílica, simulando la nevada milagrosa.
Roma en el año 352 se encontraba en un período de profunda transformación religiosa y política. El emperador Constancio II gobernaba el Imperio romano y favorecía la herejía arriana, lo que generaba tensiones con los obispos ortodoxos como Liberio, papa desde 352 hasta 366. La Iglesia atravesaba la crisis arriana, que negaba la divinidad plena de Cristo, y el Papa Liberio fue incluso desterrado por Constancio II en 355 por negarse a condenar a Atanasio de Alejandría. El cristianismo había sido legalizado por el Edicto de Milán en 313 y declarado religión oficial del Imperio en 380. Roma experimentaba una intensa actividad de construcción de basílicas y templos cristianos, y la devoción mariana estaba en pleno desarrollo teológico, culminando décadas después en el Concilio de Éfeso de 431.
Aparición 1 · 352-08-04 · devoción
Construid una iglesia en mi honor en el lugar donde mañana encontréis nieve.
Aparición nocturna simultánea al patricio Juan, su esposa y al Papa Liberio, indicando el lugar para la construcción de la basílica mediante el signo de la nieve.
El milagro fundacional es la nevada del 5 de agosto del año 352 sobre la colina del Esquilino, en pleno verano romano, un fenómeno meteorológicamente imposible que sirvió como señal divina para indicar el lugar exacto donde debía construirse la basílica. La aparición simultánea de la Virgen María a tres personas distintas —el patricio Juan, su esposa y el Papa Liberio— durante la misma noche constituye otro elemento prodigioso. La tradición ha conservado el recuerdo de numerosas gracias y favores atribuidos a la intercesión de la Virgen venerada en esta basílica a lo largo de más de dieciséis siglos.
Basilica Papale di Santa Maria Maggiore — Santa Sede
Basilica di Santa Maria Maggiore - Catholic Encyclopedia — Catholic Encyclopedia