Las apariciones de Turzovka (Turčovka) tuvieron lugar a partir del 1 de junio de 1958 en la colina de Živčáková, cerca de la localidad de Turzovka, en el norte de Eslovaquia, entonces parte de Checoslovaquia comunista. El vidente fue Matúš Lašut (1912-1994), un guardabosques y padre de familia católico que el 1 de junio de 1958 tuvo una visión de la Santísima Virgen María mientras realizaba su trabajo en el bosque de la colina de Živčáková. La Virgen se le apareció como una figura luminosa y le transmitió mensajes que incluían llamadas a la conversión, la oración y la penitencia, advirtiendo sobre castigos si la humanidad no se arrepentía de sus pecados. En una de las apariciones, la Virgen indicó el lugar donde brotaría un manantial de agua milagrosa, y efectivamente surgió una fuente en la colina que pronto fue asociada con curaciones y gracias. Las apariciones se repitieron en varias ocasiones a lo largo de 1958. A pesar de la persecución del régimen comunista checoslovaco, que intentó reprimir la devoción y prohibir las peregrinaciones, los fieles continuaron acudiendo en secreto a la colina de Živčáková para rezar y recoger agua de la fuente milagrosa. Matúš Lašut sufrió persecución por parte de las autoridades comunistas por difundir los mensajes de las apariciones. Tras la caída del comunismo en 1989, la devoción resurgió con fuerza y las peregrinaciones a Turzovka se reanudaron abiertamente. Las autoridades eclesiásticas autorizaron el culto, y la colina de Živčáková se convirtió en uno de los principales centros de peregrinación mariana de Eslovaquia.
Checoslovaquia en 1958 se encontraba bajo un régimen comunista que perseguía activamente a la Iglesia Católica. El gobierno comunista, instaurado tras el golpe de Estado de 1948, había encarcelado obispos, suprimido órdenes religiosas, confiscado bienes eclesiásticos y sometido a los sacerdotes a un estricto control estatal. Eslovaquia, la parte oriental del país, era predominantemente católica y sufría especialmente la represión religiosa. La fe católica eslovaca, profundamente arraigada, sobrevivió en la clandestinidad. Las apariciones de Turzovka representaron un desafío directo al ateísmo oficial del régimen.
Aparición 1 · 1958-06-01 · conversión
Haced penitencia, rezad el Rosario. Si la humanidad no se convierte, vendrán grandes castigos sobre el mundo.
Mensaje central de la Virgen al vidente Matúš Lašut durante las apariciones en la colina de Živčáková.
El milagro más notable asociado a las apariciones de Turzovka es el manantial de agua milagrosa que brotó en la colina de Živčáková en el lugar indicado por la Virgen María. Numerosas curaciones han sido atribuidas al agua de esta fuente a lo largo de las décadas. Los peregrinos reportaron sanaciones de enfermedades crónicas, recuperaciones inexplicables y gracias espirituales tras beber o utilizar el agua del manantial. La persistencia de la devoción a pesar de décadas de persecución comunista fue considerada en sí misma un signo providencial.