La aparición de la Virgen de la Revelación en Tre Fontane tuvo lugar el 12 de abril de 1947 en la gruta de las Tre Fontane (Tres Fuentes), un lugar situado en las afueras de Roma, en la zona del Eur, tradicionalmente identificado como el sitio del martirio del Apóstol San Pablo. El vidente fue Bruno Cornacchiola, un romano de 34 años, ex combatiente, tranviario de profesión y ferviente anticatólico que había abandonado la fe y se había convertido al adventismo del séptimo día. Cornacchiola había desarrollado un profundo odio hacia la Iglesia católica y, en particular, hacia el dogma de la Inmaculada Concepción de María. Según su propio testimonio, había planeado asesinar al Papa Pío XII con una daga en la que había grabado la inscripción «Muerte al Papa». La tarde del 12 de abril de 1947, un sábado, Cornacchiola se encontraba en la gruta de las Tre Fontane con sus tres hijos pequeños —Isola (10 años), Carlo (7) y Gianfranco (4)— mientras preparaba un discurso anticatólico. Los niños estaban jugando con una pelota que rodó dentro de la gruta. Al ir a buscarlos, encontró al pequeño Gianfranco arrodillado en el suelo con las manos juntas, repitiendo «¡Bella Señora! ¡Bella Señora!». Luego Carlo e Isola cayeron de rodillas en el mismo estado. Cornacchiola intentó moverlos pero estaban rígidos e inmóviles. Aterrorizado, se arrodilló él mismo y entonces vio una bellísima señora vestida con un manto verde, una faja rosa y un vestido blanco, sosteniendo en sus manos un libro gris: la Biblia. A sus pies yacía una cruz negra rota. La Virgen le habló, diciéndole: «Soy la que está en la Trinidad Divina. Soy la Virgen de la Revelación. Tú me persigues. ¡Basta! Entra en el redil santo, la Corte celestial en la tierra. El juramento de Dios es y permanece inmutable: los nueve viernes del Sagrado Corazón que hiciste antes de entrar en el camino del error te han salvado». Cornacchiola experimentó una conversión instantánea y radical. Abandonó por completo el adventismo, regresó al catolicismo con fervor y dedicó el resto de su vida a dar testimonio de la aparición. El Papa Pío XII recibió a Cornacchiola en audiencia privada, escuchó su relato y bendijo la estatua de la Virgen de la Revelación que se colocó en la gruta. El lugar se convirtió en un popular centro de peregrinación en Roma, especialmente visitado por conversos y personas en búsqueda espiritual.
Roma en 1947 se encontraba en los difíciles años de posguerra. Italia había sufrido enormemente durante la Segunda Guerra Mundial: ocupación alemana, bombardeos aliados, la batalla por Roma y la guerra civil entre partisanos y fascistas. La ciudad, declarada «ciudad abierta» pero bombardeada en San Lorenzo en julio de 1943, vivía la miseria de la posguerra, con racionamiento, desempleo masivo y una población traumatizada. El pontificado de Pío XII estaba marcado por la reconstrucción y por la preocupación ante el avance del comunismo en Italia. Las elecciones de abril de 1948 se perfilaban como una batalla decisiva entre la Democracia Cristiana y el Frente Popular socialcomunista. En este contexto, la conversión de un anticatólico violento que había planeado asesinar al Papa fue interpretada como una señal providencial. La zona de las Tre Fontane, en las afueras de Roma, era un área semirrural asociada a la antigua tradición del martirio de San Pablo, donde según la leyenda la cabeza del Apóstol rebotó tres veces, haciendo brotar tres fuentes. Los padres trapenses custodiaban el lugar.
Aparición 1 · 1947-04-12 · conversión
Soy la que está en la Trinidad Divina. Soy la Virgen de la Revelación. Tú me persigues. ¡Basta! Entra en el redil santo, la Corte celestial en la tierra.
La Virgen se dirige a Cornacchiola, identificándose y exigiéndole que cese su persecución contra la Iglesia.
Aparición 1 · 1947-04-12 · misericordia
El juramento de Dios es y permanece inmutable: los nueve viernes del Sagrado Corazón que hiciste antes de entrar en el camino del error te han salvado.
La Virgen revela que la devoción practicada por Cornacchiola antes de su apostasía fue lo que le mereció la gracia de la conversión.
Aparición 1 · 1947-04-12 · conversión
Con esta tierra de pecado obraré poderosos milagros para la conversión de los incrédulos y de los pecadores.
La Virgen promete gracias de conversión en el lugar de las Tre Fontane, tierra marcada por el martirio de San Pablo.
El milagro central de Tre Fontane fue la conversión instantánea y radical de Bruno Cornacchiola, un hombre que había abandonado la fe católica, se había convertido al adventismo y había desarrollado un odio tan intenso hacia la Iglesia que planeaba asesinar al Papa. La transformación interior fue total e irreversible: Cornacchiola regresó al catolicismo con un fervor extraordinario y dedicó el resto de su vida al testimonio y a la defensa de la fe que antes atacaba. La visión simultánea de los tres niños pequeños — Gianfranco de solo 4 años, Carlo de 7 e Isola de 10 — que cayeron en éxtasis antes que su padre, constituyó un elemento de credibilidad adicional. Diversas curaciones fueron reportadas por peregrinos que visitaron la gruta de las Tre Fontane y rezaron ante la imagen de la Virgen de la Revelación.
Our Lady of Revelation - Tre Fontane — Santuario delle Tre Fontane
Our Lady of the Revelation - Wikipedia — Wikipedia