Las apariciones de Marienfried tuvieron lugar en 1946 en la localidad de Marienfried, cerca de Pfaffenhofen an der Roth, en Baviera, Alemania, apenas un año después del fin de la Segunda Guerra Mundial. La vidente fue Barbara Reuss, una mujer piadosa de la localidad, quien reportó tres apariciones de la Santísima Virgen María el 25 de abril, el 25 de mayo y el 25 de junio de 1946, fechas que coincidían con la festividad de San Marcos, la fiesta de la Ascensión y la octava de Pentecostés respectivamente. La Virgen se presentó bajo el título de «Gran Señora de la Paz» (Große Frau des Friedens) y transmitió tres mensajes fundamentales centrados en la oración, la penitencia y la consagración. En la primera aparición, la Virgen pidió la oración continua, especialmente el Rosario, como arma espiritual contra las fuerzas del mal. En la segunda, llamó a la penitencia y al sacrificio como medios de reparación por los pecados de la humanidad. En la tercera, solicitó la consagración total a su Inmaculado Corazón como camino de paz y salvación. La Virgen advirtió sobre graves peligros espirituales que amenazaban al mundo y enfatizó que solo mediante la oración, la penitencia y la consagración al Inmaculado Corazón de María podría evitarse la ruina espiritual de la humanidad. Los mensajes de Marienfried presentan una notable consonancia con los de Fátima, especialmente en la insistencia sobre la consagración al Inmaculado Corazón. El obispo de Augsburgo permitió el culto público en el lugar y el santuario de Marienfried se convirtió en un centro de peregrinación mariana en Baviera, atrayendo fieles de toda Alemania y del ámbito germanoparlante.
Alemania en 1946 se encontraba en ruinas tras la catastrófica derrota en la Segunda Guerra Mundial. El país estaba dividido en cuatro zonas de ocupación aliada, millones de personas habían muerto o estaban desplazadas, las ciudades estaban destruidas por los bombardeos y la población sufría hambre, frío y la devastación moral de haber descubierto los horrores del Holocausto y los crímenes del nazismo. Baviera, bajo ocupación estadounidense, era una región profundamente católica donde la fe constituía uno de los pocos asideros espirituales en medio de la destrucción total. Las apariciones de Marienfried se produjeron en este contexto de desolación y búsqueda desesperada de esperanza y reconciliación con Dios.
Aparición 1 · 1946-04-25 · oración
Soy la Gran Señora, la Mediadora de Todas las Gracias. Recen sin cesar. Recen el Rosario. Es el arma más poderosa contra el mal.
Primera aparición, 25 de abril de 1946. La Virgen se presenta y pide la oración continua como arma espiritual.
Aparición 2 · 1946-05-25 · penitencia
Ofrezcan penitencia y sacrificios. La humanidad debe expiar sus pecados. Solo así podrá obtenerse la paz.
Segunda aparición, 25 de mayo de 1946. La Virgen llama a la penitencia y el sacrificio como medios de reparación.
Aparición 3 · 1946-06-25 · consagración
Conságrense totalmente a mi Inmaculado Corazón. Es el camino de la paz y la salvación. Quien se consagre a mí será protegido.
Tercera aparición, 25 de junio de 1946. La Virgen solicita la consagración total al Inmaculado Corazón.
Las tres apariciones de la Virgen a Barbara Reuss constituyen el fundamento prodigioso de la devoción de Marienfried. Diversas gracias espirituales y conversiones fueron reportadas por los peregrinos que acudieron al lugar de las apariciones. La concordancia de los mensajes de Marienfried con los de Fátima, sin que Barbara Reuss tuviera conocimiento previo de los secretos de Fátima aún no publicados en 1946, ha sido señalada como un indicio de autenticidad. El obispo de Augsburgo autorizó el culto público tras investigar los hechos.
Marienfried - Wallfahrtsstätte — Santuario de Marienfried